Posts Tagged ‘poesía’

Enara II

mayo 15, 2017

Por verte Enara,
yo un bote remara,
hasta que los brazos,
se me cansaran.

Pues no hay mayor recompensa,
que de amor tu despensa,
mas tú la llenas,
cada vez que bisbiseas.

Enara I

abril 14, 2017

Enara, enara,
conmigo se enfada,
pero al final de todo,
conmigo habla,
no hay mujer más paciente,
ni más bella ni ardiente.

A la sonrisa rusa

marzo 13, 2017

Se habla de un caminante perdido,
transitaba por la fría tundra.

La suerte dio con él,
floreció una rosa naranja,
en el paisaje blanco,
pudo él admirarla.

La leyenda cuenta,
es la flor escueta,
pues un sólo día,
en todo el invierno,
ella florece.

Aquél que la encontrase,
no olvidaría el recuerdo,
de su singular imagen,
ningún día de su vida.

Al salir del ascensor,
con tus labios carmesí,
de frente me encontré,
fue entonces cuando supe,
que tú en efecto eras,
mi rosa rusa anaranjada.

La entrega

febrero 12, 2017

Salvo menores,
todo analizado,
aquí se ha acabado,
brota nueva vida,
que ha empezado.

Dos vinilos,
uno resultante,
del otro fuente.

Resarcir la afrenta,
objetivo inalcanzable,
mas suavizar la misma,
mi objetivo loable.

Mi olvido reafirmo,
sepa vuestra merced,
tercero desde aulos,
resalto buscado.

El segundo figurante,
por fin coronado,
mas aquí sólo honrado
y bien acompañado.

De la música disfrute,
de lo que no llegó,
para siempre: ¡Descarte!

El cuento de la quesera

enero 11, 2017

La primera fuiste
te odiara pedirme.

Rechazo obvio,
lo eras todo,
¿Cómo no amarte?

En contadas ocasiones,
hacía ti proyecto,
el enfado infantil,
pues todo lo tenía,
mas pobre de mi,
después desvanecía.

Mas sé que yerro,
puesto tu cuento,
el de la quesera,
lo di por sentado.

Frecuencia asegurada,
terna condicionada,
apetito desbocado,
todo era tan alocado.

Dos décadas pasando,
viviendo en lo virtual,
estando pero no siendo,
tenía que ser ese final.

No lo necesitaba.

En verdad siento,
mas si mi retiro,
tan, oh, literal,
no hubiese sido,
de los dos pares,
miel degustare.

Parsimonía

diciembre 10, 2016

Segunda unidad mediaba,
después del Sol altivo,
silueta borrosa cruzaba.

La vista dirijo,
blanco encuadrado,
sólo diviso,
azul encuadrado,
sólo atisbo.

No está claro,
pero, oh, sí,
es el estampado.

La silueta se aleja,
paso tras paso,
parsimonía se refleja.

Ya no la siento,
Penélope no existe,
grato alivio,
pero vacío me siento.

La vida ha superado,
su andar trasciende,
como diente de león,
discreto y liviano.

Pesares no tiene,
feliz es bien ella,
pues son sus reglas,
a las que se atiene.

Ironía me persigue,
pues alma desaparece,
mas cuerpo resplandece,
aquel que escondías,
su potencial amagabas,
y yo lo ignoraba,
en sueños hoy tiene,
el lugar que se merece.

Epifanía de la luz

noviembre 9, 2016

A mis ojos miraste,
¡Me gustas! dijiste.
Nada entiendo repliqué,
¡Mujeres! replicaste.

La almohada consultaste,
lo que en mi buscabas,
del todo no hallabas.

Tu imagen de mi ser,
súbita se desvanecía,
cual rocío al mediodía.

Gran oportunidad asomaba,
después de un día postrado,
pros y contras evaluados,
por ti del todo apostaba.

La imagen de tu ser,
a los tres días,
de mi se apoderaba.

Como un globo infinito,
día tras día,
bondad le insuflaba,
día tras día,
sabiduría le insuflaba,
día tras día,
alegría le insuflaba.

Cuatro lunas pasaron,
la realidad a un lado,
mi realidad al otro.

Con mi silencio yerro,
pupila del todo ensangrentada,
no sólo te la muestro,
mas callo mi música peleada.

En el segundo acto,
requieres mi amnesía,
temes represalía,
nada más errada,
en esa noche estelada,
del todo estuviste.

Aunque lo aceptaba,
no lo comprendía,
basten estas líneas,
por fin, epifanía.

Después de juzgarte,
resulté botarate,
pues cuatro lunas,
contra una sola noche,
sólo soy un fantoche.

Si yo amase a Mamobau

noviembre 3, 2016

Abrumadoramente confiada,
teoría abajo, teoría arriba,
la chica se identifica,
con la serie más fantasía.

Guardo tu imagen pulcra,
como un tesoro,
vayas de uniforme,
o con el pelo escarlata.

A lo vintage o esquemática,
rubia quebradiza o de violeta,
la mujer de las miles facetas.

A Wally no lo encontré,
sonrisa ochentera mediante,
a ella sí la hallé.

De nuevo el corazón me palpita,
al verte tan diáfana.

Me destroza esa sonrisa,
que no dice nada
pero lo dice todo
de una bocanada.

Nunca desentonas,
siempre conjunto perfecto,
tú te lo enfundas.

Y al final,
me enamoran,
esas pecas,
que tu cuello adornan.

¡¿Quién? al Ministerio,
acceso tuviera!
Para coger la puerta,
que al principio,
junto a ti me dejara.

El segundo

octubre 8, 2016

Sobre mi abalanzaste,
aliento me robaste.

Bocados mediante,
mi mano guiaste.

Abracé la ternura,
efímero el instante,
mas el tacto perdura.

Sólo fue el segundo,
que cambió mi mundo.

No entrarán moscas

septiembre 7, 2016

La odisea carmesí

(Parte   ...   de     ... )
(       ....         .... )

alpha_lambda_007

Lejos queda el recuerdo,
la identidad errada,
entre el anhelado deseo,
y la realidad entercada.

Baño de hormonas,
mi mente sacó de sí,
un sólo anochecer,
mi visión nubló carmesí.

Mientras la luna llena,
de nuevo aparecía,
yo construía fantasía.

De nuevo te agradezco,
el mundo me descubriste,
antes de conocerte,
de los figurantes el velo,
mi visión todo tergiversaba.

Parte tranquila a tu destino,
revancha no ha de haber,
pues mi renovada mirada,
de ti no está ensangrentada.

Si Telemaco común ayuda,
del todo necesitara,
en el tiempo asciendo,
las buenas muescas,
la unidad ganada,
que en estos versos,
he ido hábil tejiendo.